Para los bebés la succión es algo muy importante desde el punto de vista psicológico y nutricional. Recordá que desde que tu bebé estaba en el vientre era común verlo en las ecografías chupeteando su dedo.
Sin embargo los especialistas recomiendan que el hábito no dure más de 18 meses porque después podría ser una gran batalla quitárselo de la boca.
A los chupetes suelen llamarlos los "pacificadores infantiles"; pero su uso es para satisfacer las necesidades fisiológicas del bebé y no para pacificar a los padres. Así que el uso del chupete tiene sus ventajas y desventajas, la decisión depende de la familia.
Si le das el pecho a tu bebé sería bueno que dejes el chupete para después de que se haya acostumbrado a la forma de tus pezones, y que tomes en cuenta que la forma que tienen los chupetes es muy variada y podría confundir a tu pequeño hasta el punto de que pudiera rechazar el pecho.
Los chupetes se desgastan con el uso, así que es recomendable estar pendiente de que la goma no esté demasiado blanda. Al comprar el chupete, es aconsejable asegurarse que sea fácil de lavar; los diseños demasiado complicados dificultan su limpieza.
Si tu bebé tiene seis meses y querés que abandone el hábito es recomendable hacerlo poco a poco. Tu ternura y paciencia son las mejores herramientas. limitá las horas en su uso diario. Cantale y acaricialo antes de dormir sin darle el chupete. Y después, si ya probaste de todo y tu bebé se niega a abandonar el chupete, es una buena idea que le pidas algunos consejitos a tu pediatra