La Fibrosis Quística (FQ) es una enfermedad de las glándulas exocrinas, es decir de aquellas cuyo producto es vertido al exterior, determinando la producción de secreciones anormales. En el caso de las glándulas sudoríparas el contenido de sal es excesivo debido a una menor reabsorción a nivel de sus conductos y ésta es la base de la prueba de diagnóstico (el test o prueba de sudor) Fig 3.1
Fig. 3.1: Glándula sudorípara
La excreción exagerada de sal es un signo clásico de la FQ y en ocasiones son los padres y abuelos los primeros en advertir este signo, quienes al besar al niño, notan el sabor más salado que el de sus hermanos o familiares.
En los períodos de incremento de la sudoración (veranos muy calurosos y húmedos, fiebre y ejercicio físico intenso) la pérdida excesiva de sal puede determinar: fatiga, debilidad, calambres musculares, dolor abdominal, vómitos y deshidratación.
En la mayoría de los casos el paciente mejorará con alimentos salados. Nunca será una justificación para limitar la actividad física.
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Test o prueba de sudor
El diagnóstico de FQ se realiza mediante la cuantificación del contenido de sal en el sudor.
La prueba de sudor es confiable y no dolorosa, y su análisis requiere profesionales entrenados y experimentados, que realicen un número elevado de pruebas al año con la técnica de Gibson y Cooke.
Generalmente se estimulan las glándulas sudoríparas de una zona del antebrazo con una sustancia (pilocarpina) y el paso de una corriente eléctrica débil (iontoforesis) Fig. 3.2. Se recoge el sudor y se determina el contenido de cloro y sodio. El procedimiento se completa en aproximadamente una hora.