Apareciste en mi vida un día de invierno un test de embarazo, dos líneas emocionadas
una lágrima inocente, el vértigo de tenerte
mil proyectos, tu nombre, y todo se hizo casi nada...
Hablarte, acariciarte, leer los libros sobre mamás
se hizo mi rutina, dormir de costado
poner almohaditas, para que aún en mi vientre
crecieras cómodo en mi intimidad...
Tu patadita me despertó a la vida real.
Respondiendo a mi voz día a día
en mi corazón te apropiaste del lugar
aún antes de conocerte en la primera ecografía...
Un porotito con latidos, increíble
un cerebro, unos riñones, un sexo
unas manitos, unos labios chupando tu dedo
tímido corazoncito que no se dejaba ver, solo sentir...
Y naciste el 17 de octubre casi no lloraste, parece que también querías verme
qué ojos hermosos, como te soñaba
tan grande y tan chiquito, Yeray, mi bebé.
Todo fue vernos y enamorarnos
con el amor más entero, más profundo, más eterno
dormiste en mi pecho, bebiste de mí
sentiste mi vida abrirse un sendero...
Te quiero mi amor ya tienes un añito.
Y todos estos 366 dias an sido de felicidad absuluta, aun me emociono al verte.
Tu mama que te quiere.