y se me olvido de escribirle....
El catálogo de preguntas es infinito y no siempre son fáciles las respuestas: ¿Por qué llueve? , ¿Por qué la vecina tiene la piel obscura? , ¿Por qué se murió la abuela?, ¿Por qué el Sol calienta?, ¿Por qué nací? , ¿Por qué hay guerras?, ¿Por qué tenemos dos piernas?, ¿Por qué las estrellas no se ven de día?, ¿Por qué tengo que ir al cole?, ¿Por qué nacemos de las madres?, ¿Y por qué el cielo es azul?, ¿Por qué el mar es salado?, ¿Por qué no puedo volar?, ¿Por qué quema el fuego?, y muchos más ¿Y por qué? que nos van a sorprender.
No hay temas prohibidos para ellos. Lo quieren saber todo. Nuestro papel es proporcionar respuestas en un lenguaje asequible y adaptadas a su capacidad de comprensión, sin mentirles pero siendo conscientes de lo que pueden asimilar.
Cuando llega el “¿Y por qué?” Debemos animarles a preguntarnos, dedicándoles el tiempo necesario. Eso les ayudará a desarrollar su inteligencia y su lenguaje, mejorando la confianza y la capacidad de comunicación con nosotros.