El sol es beneficioso para la salud porque ayuda a la síntesis de la vitamina D, micronutriente esencial para el fortalecimiento de nuestros huesos. Sin embargo, cuando se toma en exceso y sin la protección adecuada, podemos estar dañando en forma irremediable nuestra piel, dando paso al envejecimiento prematuro, manchas y enfermedades como el cáncer a la piel, producto de las continuas quemaduras solares.
En el caso de los niños, el cuidado debe extremarse. Antes de los seis meses los bebés no deben ser expuestos al sol y, después de esa edad, se puede ocupar en ellos un protector solar factor 50. Cuando son más grandes, los niños deben salir al aire libre siempre con gorro o visera y ropa de preferencia oscura para evitar insolaciones, dolores de cabeza, fiebre y vómitos.
Por otro lado, el horario más peligroso para tomar sol es entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde. Durante este período, la sombra que proyecta el cuerpo es más corta que la altura y es también cuando el nivel de radiación UV es mayor, más agresivo y cancerígeno. Por todo esto, se hace necesario tomar conciencia que el daño solar es acumulativo e irreversible y que depende de cada uno prevenir consecuencias futuras como el cáncer a la piel, una enfermedad que se ha incrementado peligrosamente entre la gente joven en los últimos años.
A cuidarse del Sol mamis y tambien a los pekes..
Besos para todas.