Mercedes... tienes que poner límites a su desobediencia.... que no te importe sus rabietas... debes ignorarlas... pero si desobedece ponte en tu sitio. Si no escucha, haz que escuche...
Que se suelte en una escalera... puede caerse o no dependiendo de su soltura y habilidad para subir o bajar por ellas... y la consecuencia como mucho será un chichón... pero si te desobedece en un cruce con tráfico, le puede costar la vida.
Mi hijo pasó por esa etapa... y me intentó hacer lo mismo... la primera vez me enfadé con él verbalmente, lo senté en el suelo tres minutos y le corte su pataleta en el suelo, ya que al moverle le sorprendí y mientras ..... el parón de su rabienta acontecía por la sorpresa....le expliqué con tono enfadado que eso no se hacía y que si me oía debía detenerse y obedecer... de lo contrario se iba a quedar sentado muchas veces en el suelo hasta que aprendiera a escucharme y que cuando yo decía algo era por su bien.
La segunda vez, repetí la misma operación y además se quedó esa tarde sin dibujos animados ni tele de nigún tipo.
No llegué a la tercera... cada vez que se le olvidaba e iniciaba la actitud... con un "Eh!!! Que te estoy hablando!!!" tenía suficiente... aunque me hiciera caso a regañadientes... cada vez las protestas han ido a menos... y en casa seguimos mandando su padre y yo.... no el niño. (tiene 35 meses)
También te digo que si hubiese llegado a la tercera hubiese sido la tele y algo más que yo supiera que le gustara o le importara.... y así, hubiese ido agravando el castigo hasta encontrar su límite.... ya que él necesitaba encontrar el mío.
Que no se te olvide nunca... la que mandas eres tu y su padre... no ella... si su oposición es fuerte, habrá cosas que las podrás dejar pasar por tener poca importancia y otras en las que deberás mostrar una oposición tan fuerte o más que la de ella.
Por estar en esa etapa no va a hacer lo que quiera... no debes permitirlo, de lo contrario... la cosa irá a más, porque lo que os está haciendo es probandoos y necesita saber dónde tenéis el límite de aguante, ella no lo sabe, ni sabe hasta qué punto está mal lo que hace... lo va a aprender a medir según sea de grande tu enfado. Sabe que está mal .... pero no cuanto de mal.
Si no te impones ahora, lo querras hacer cuando tenga 10 años y será tarde... pero no te imaginas lo tarde que será cuando tenga 15... en plena adolescencia, si pierdes ahora tu autoridad, la perderás para siempre.
Tambien recuerda que tener autoridad no es ser autoritario, no se trata de que impongas siempre tu voluntad anulando la suya, pero que cuando tu digas, "eso no".. debes conseguir ser respetada.
Me consta que la tarea es ardua y dificil y que controlar los nervios que te producen las situaciones que se generan en esta etapa, a veces, es un ejercicio de paciencia infinita, pero no recurras nunca al castigo físico... adelantarás más si consigues que te entienda en lugar que si consigues que te tema.
Inténtalo y dime como te va.
Animo!! Un abrazo
Casilda (Profesora Especialista en Educación Infantil, primer ciclo 0-3)