El tratamiento de las gastroenteritis agudas no persigue acabar con la diarrea, pues ésta cumple una función defensiva (similar a la que tiene la tos en las bronquitis), sino evitar la deshidratación del bebé y alimentarle lo mejor posible mientras dure el proceso, que el propio organismo resolverá en pocos días.
- El agua de arroz o de zanahoria que venían siendo tradicionalmente utilizados en los niños con diarrea, han sido ventajosamente sustituidas por unos sueros compuestos por agua, glucosa y sales minerales semejantes a los que se utilizan en los hospitales para administración endovenosa, que vienen ya listos o en unos sobres para preparar.
- Si el bebé está con lactancia materna, se le debe seguir ofreciendo el pecho y, además (o, a cambio, si lo rechaza), el suero que acepte.
- Si se le cría con biberones, el pediatra puede recomendar sustituir o complementar la leche con suero y es posible que recete una leche especial.
- Cuando además de diarrea tiene vómitos, se debe intentar que vaya reteniendo la mayor cantidad posible de suero, no dejando que tome mucha cantidad de una vez, sino ofreciéndole poco pero a menudo. Para empezar, puede tener suficiente con una cucharadita de 5 ml cada 5 minutos y, si la tolera, al cabo de una hora, probar 10 ml cada 10 minutos, luego 30 cada media hora, etc. Pero si los vómitos no cesan o el niño parece somnoliento, o por el contrario, extremadamente irritable, debe acudirse sin demora al hospital.
DESHIDRATACIÓN
LEVE
Ojos poco brillantes
Boca seca
Disminución de orina
MODERADA
Ojos hundidos
Somnolencia o irritabilidad
Pérdida turgencia cutánea
GRAVE
Depresión de la fontanela
Ausencia de orina
Coma
no te preocupes por esto son casos muy aislados que combiene tener en cuenta