Hola Emma:
Me alegra ver que estas Navidades han sido muy productivas para ti y tu sobrina. Jugar con los niños proporciona un manantial de información para los padres (adultos en general), es cierto, pero no siempre tenemos el tiempo, ni la oportunidad (ni disponibilidad) para jugar con los niños. Las vacaciones invitan a pasar más tiempo con los niños pero, desgraciadamente, la realidad del día a día no es tan comprensiva.
A menudo los niños dicen que se aburren y esperan que los padres les solucionen “este pequeño problemilla”. Sin embargo, aburrirse no es malo para los niños. Cuando un niño se aburre está disponible para la imaginación y la ensoñación, para entretenerse con cualquier cosa, para curiosear, observar y/o descansar. Cuando un niño se aburre se ve obligado a afrontar esa situación y busca con creatividad nuevas diversiones u ocupaciones. Esta iniciativa fomenta su autonomía y su confianza en él mismo. Así que…ya lo sabéis… aburrirse de tanto en tanto no solo no es malo sino que, además de ser parte de la vida, les ayuda a crecer.