Mi hija estuvo en la guardería Palm Hill o Las Palmeras (Paseo de Chill) en Las Palmas. Y decidí quitarla por varios motivos:
Meses antes de que empezara fui a verla y la directora me dijo que me llamaría antes de que la niña empezara para explicarme como iba. No me llamó, tuve que llamarla yo.
Me decía que la niña comía muy bien: me enteré por mi hija que vomitaba la comida. Le volvía preguntar a las profesoras y entonces me lo confirmaron.
Me decían que dormía siesta (casualmente de 15 minutos todos los días) y la niña se quedaba frita en el coche nada más recogerla.
La niña comía sola ya meses antes de entrar a la guardería y por la niña me entero que le siguen dando de comer.
La niña tenía un poquito de fiebre (síntoma que dicen los médicos que es normal durante 3 días) y en vez de darle el medicamento que yo les decía, me mandaban a buscarla, con la consiguiente falta en mi trabajo.
La relación directora/padres (ella también se encarga de los niños) es nula.
Nadie te informa de cómo va la evolución de tu hijo. Para ellas todo es perfecto siempre.
La respuesta que recibí de la directora cuando le comenté el cese de mi hija fu: “ a vale, hasta luego” (palabras textuales).
Escogí esa guardería porque me hablaron muy bien de ella, pero con todo lo que he visto, no creo que sea el mejor sitio para que tu hijo aprenda y evolucione.