Maria, he leido tu comentario del apartado de embarazo y creo que eso no es suficiente para que monte ese lío... el cambio de ritmo de unas horas no es tan significativo como para eso... debe ser algo más.
Si salta a menudo de la cuna, lo mismo deberías plantearte el bajarle del todo la barandilla o quitarsela y empezar a enseñarle a dormir sin ella, lo mismo se siente con libertad de buscarte cuando quiera y deja de preocuparle el que no estés ahí, nunca se sabe.... pon una colchoneta en el suelo para amordiguar posibles caidas y ya está, con probar no pierdes nada.
Si empieza a tener lenguaje y tu crees que te entiende lo suficiente, preguntale porqué llora... no importa que no sepa hablar o no conteste... si le vas preguntando todos los días, cuando más tranquila estés señalará o hará algo que te dé la pista definitiva para encontrar su miedo.
De todas formas, entre los 18 meses y los 24 es normal la aparición de los llamados terrores nocturnos y /o pesadillas, pero casi siempre hay algún detonante... tienes que encontrar lo que los provoca para acabar con ellos más rapidamente.
Pero si no lo encuentras tampoco desesperes, lo mismo que han venido, es probable que desaparezcan... también es normal y más frecuente de lo que te piensas el que desaparezcan los miedos, así, sin ton ni son.
Mientras que lo encuentras que no, sólo te queda una solución ofrecerle seguridad y tranquilidad, pero poco a poco también intenta volver al estado anterior... si antes no te quedabas nada y se dormía sólo... y ahora te tienes que esperar a que se duerma, poco a poco empieza a hacer intermedios en tu espera... primero no te separas de él hasta que se duerma, el segundo paso sería que cuando esté relajado... le dices "mamá va a por un vaso de agua"... y te estás fuera un tiempo.. luego en otro paso te haces dos intermedios... buscándote dos escusas diferentes... al principio los intermedios deben ser cortos, para que él sepa que estás ahí y que vuelves... luego ves haciéndolos más largos y tardando más en volver... poco a poco lo irás acostumbrando al ritmo anterior... y olvidarás este tiempo como una mala racha.
Este es un proceso de semanas, no vayas rápido o no avanzarás nada, al revés, lo empeorarás si generas desconfianza.... debes ir como la tortuga, lenta, pero segura y despacio, según tu veas de nervioso al niño.
Y si en este proceso encuentras lo que le asusta, mejor ... y si no lo encuentras de todos modos tienes que buscarte una técnica para solucionar el problema... y esta es la mejor que conozco.
Besos y ánimo.