Mi pequeño, está pasando por esta etapa, y tal vez os ayude a los que estáis en mi misma situación.
A los dos años de edad, los niños se tornan impacientes, es una característica bastante común puesto que forma parte de su desarrollo, una señal de que están creciendo y se están integrando al mundo, deseando cosas, atenciones, conocer más de todo de inmediato, con una impaciencia que desespera a cualquiera.
Esta impaciencia se manifiesta llamando nuestra atención interrumpiéndonos cuando hablamos y hasta nos pueden tapar la boca para conseguirlo. Nos tiran insistentemente de la ropa cuando estamos más ocupados para que les hagamos caso; si no lo consiguen podrán gritan, lloran, tener una pataleta, etc. Este comportamiento puede extenderse hasta cuando están jugando solos y algo no les sale bien, quieren que todo les salga bien a la primera.
Un error que se comente es ignorar esta situación, y peor aún si se cede a sus demandas porque el niño aprenderá que haciendo lo que hace es una buena forma de conseguir las cosas
Debe explicarle al niño que comportándose así no conseguirá nada porque usted no hará caso a un comportamiento descortés y tampoco puede entender lo que él quiere porque está llorando hablando desesperadamente o gritando. Cálmelo sosteniendo su cara, mirándolo a los ojos y hablándole firme y tranquilamente, esto no lo conseguirá de un día para otro, pero pronto lo entenderá, en algunos casos puede abrazarlo para conseguir calmarlo. Esto es lo que aconsejan los expertos.
Pero trasladado a la vida diaria, somos capaces de mantener esa calma y mostrarnos como verdaderamente requieren los pqueños?
A mi me resulta molto dificil, y me gustaría saber si hay otras formas más inmediatas.
Un saludo!