Las mujeres que hacen deporte frecuentemente tienen un parto más corto y con menos posibilidades de complicaciones.
Las mujeres que llevan una vida sedentaria y empiezan a hacer ejercicio en el embarazo no tienen esta facilidad en el parto pero si mejoras físicas de las que no se favorecen las embarazadas que continuan con la vida sedentaria. Algunas de los efectos positivos de iniciar un programa de ejercicio físico durante el embarazado son el aumento de sentimiento de bienestar, mayor autoconfianza y una mejor capacidad de reacción física y emocional.
El tener mayor fuerza física hará a la mujer sentirse mejor y más activa además de prevenir el dolor de espalda.
Algunos son más recomendables que otros, por ejemplo, la gimnasia preparto es el deporte más indicado. Acude a los centros de preparación al parto donde te informarán de la tabla y del programa más idóneo para ti.
La natación es excelente para mejorar la resistencia. Resulta ideal para la embarazada porque no se fuerzan los músculos ni las articulaciones. Algunos centros deportivos ofrecen clases de natación prenatal muy recomendables ya que sirve para obtener una buena relajación y ayuda en el control del ritmo de respiración, refuerza los músculos que intervienen en el parto, consigue aliviar las molestias dorso-lumbares y ayuda a disminuir el riesgo de que aparezcan varices.
El yoga te ayudará a mejorar la flexibilidad y a reducir la tensión, al mismo tiempo que enseña a controlar la respiración y a concentrarse durante el parto.
Caminar es uno de los mejores ejercicios para la embarazada. Agrega a tu rutina diaria dar un paseo de media hora. Caminar es bueno para la digestión, la circulación y te mantiene ágil.Lo importante es mantenerse en movimiento para que nuestro período de gestación sea lo más placentero posiblem y para que el parto sea menos doloroso.
A moverse futuras mamás!!
Besototes!