Décimas de fiebre, un korte, dolor de barriga o de kabeza... son situaciones ke nos ekontramos kasi a diario kon nuestros pekes y podemos solucionar sin salir korriendo a urgencias.
Suele pasar ke los pekes tienen la habilidad de ponerse malitos repentinamente en los momentos menos oportunos, nos vemos sin koche, nadie ke nos lleve, medianoche, finde.... primero no agobiarnos para ke el peke no se ponga peor y tratar de solucionar el problema en kasa, si no se puede ya akudimos al mediko.
Es bueno tener un botikin de primeros auxilios preparado en kasa , en un sito ke lo tengamos a mano, pero lejos de los pekes, para estos prekeños kontratiempos deberiamos de tener;
-vendas adhesivas de distintos tamaños, tiritas y esparadrapo.
-algodón, gasa enrrollada y gasas estériles.
-tijeras y pinzas.
-termómetro
-yodo y alcohol
-jarabe de paracetamol, pomada antibiotika
-guantes de plástiko y jabón neutro.
os dejo algunas kosillas , ke hacer y kuando preokuparnos....
CONJUNTIVITIS
Es una inflamación de la mucosa que cubre el ojo y el interior de los párpados y que se caracteriza por un enrojecimiento de los ojos, secreción de legaña purulenta, sensación de cuerpo extraño y fotofobia.
Qué hacer: Limpiar cada ojo por separado con suero fisiológico con una gasa estéril para cada uno. Al acabar, desechar el suero y las gasas.
Cuándo hay que preocuparse: Aunque no reviste gravedad, conviene llevar al niño al pediatra al primer indicio para que prescriba un tratamiento.
CORTES Y HERIDAS
Es habitual que los niños se corten o sufran heridas.
Qué hacer: Limpiar bien la zona con agua y jabón, aplicar un antiséptico a base de yodo y cubrirla con una gasa estéril.
Cuándo hay que preocuparse: En caso de que haya fiebre, dolor intenso, la herida enrojezca, se hinche o huela mal debes llevar al niño al pediatra.
DOLORES DE CRECIMIENTO
Se trata de un dolor intermitente en las piernas que suele aparecer al final del día o durante la noche en niños de entre 4 y 10 años.
Qué hacer: Masajear la zona con alcohol o poner una botella de agua caliente en la cama. Los dolores desaparecen a medida que el pequeño crezca.
Cuándo hay que preocuparse: Raramente, a menos que los dolores sean fuertes o continuados.
FIEBRE
Es un mecanismo de defensa del organismo que aparece cuando hay una infección.
Qué hacer: Darle la dosis de antitérmico que le toca, ofrecerle líquidos para hidratarle y destaparle para que el calor se difunda a través de la piel.
Cuándo hay que preocuparse: Cuando hay convulsiones febriles, si la fiebre supera los 38,5ºC o no desciende con el antitérmico. En cualquiera de estos casos hay que llevar al niño a Urgencias.
PIOJOS
Si tu hijo se rasca la cabeza insistentemente puede que tenga piojos. Si ves piojos adultos o liendres a menos de 1 cm de la base del cabello es preciso un tratamiento.
Qué hacer: Hay que lavar el cabello con loción antiparasitaria dos veces separadas por 10 días, y durante 15 peinar a diario el cuero cabelludo con un peine de púas muy juntas. Para que las liendres se desprendan puedes utilizar vinagre.
Cuándo hay que preocuparse: Si no consigues eliminar los piojos o el niño se infecta de forma recurrente, puede que necesite productos más potentes que debe prescribir un dermatólogo.
SANGRADO NASAL
Es muy habitual que a los pequeños les sangre la nariz. Aunque es un cuadro desagradable, casi siempre carece de importancia y la mayoría de las veces cede de forma espontánea o presionando la nariz con los dedos. El origen del problema es que en la nariz existe una gran concentración de vasos que provocan el sangrado.
Qué hacer: El niño debe sentarse con la cabeza inclinada un poco hacia delante, para que no trague sangre. Hay que presionar suavemente la parte blanda de la nariz con los dedos pulgar e índice empujando hacia la cara.
Cuándo hay que preocuparse: Si a los 20 minutos aproximadamente no deja de sangrar, convendría que lo viera un médico.
ANGINAS
La inflamación de las amígdalas (anginas) que produce dolor de garganta suele aparecer en los cambios de estación a consecuencia de las variaciones de temperatura.
Qué hacer: Darle miel, tisanas o zumos espesos para suavizar la garganta.
Cuándo hay que preocuparse: Si el niño tiene dificultad al tragar, pus a la vista o fiebre conviene acudir al pediatra porque podría sufrir una infección vírica o bacteriana.
DOLOR DE BARRIGA
Si cesa al cabo de un rato y no impide al niño comer, jugar, saltar lo habitual es que sea un flato o gases.
Qué hacer: Lo mejor es que descanse y, si le apetece, tome una manzanilla tibia.
Cuándo hay que preocuparse: Si el dolor va acompañado de fiebre, hay vómitos que no paran o son de color verde, diarreas abundantes o todo lo contrario, si el niño no puede hacer deposiciones.
espero ke nos sirva de ayuda a muchas, un beso para tod@s.