¡WOW! Coromoto, toda una historia, no? Como dices bien, lo importante es cuidar el amor cuando lo has encontrado. Pero debo decir algo, el amor es una decisión. Es decir, sí está rodeado de emociones, pero fianlmente tú decides amar a esa persona, comprometerte con ella, sufrir, quizá en silencio por ella, alegrarte con su vuelo como si fuera el tuyo propio,y dolerte y tratar de estar cerca cuando caiga. Parte del amor puede significar precisamente permanecer a distancia.
Considero que en situaciones como las que plateas lo más doloroso es que la persona se ve confrontada con su propia moralidad, con sus principios. Cuando esa persona nunca haría a otros algo que no le gustaría que le hicieran, es cuando realmente hay dolor. Porque tiene esos valores y ahora ve que es capaz de ponerlos a un lado y seguramente sentirá que se traiciona a sí misma. Cuando las personas están acostumbradas a la infidelidad no existen esos sentimientos, simplemente lo toman como parte de su libertad y en realidad no hay dolor... lo he visto. Para esas personas encontrarse con alguien nuevo (al que consideran su amor) es como un deporte y lo viven sin sufrimiento.
El amor es una persona: Dios. Dios es amor (no que tenga amor o que sienta amor, ES amor).
Vale la pena hacer este ejercicio, tratar de cambiar la palabra amor, por tu propio nombre:
El amor es sufrido (paciente), es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
(...) Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor. 1 Carta a los Corintios Cap. 13