Durante la noche tu hijo se siente solo y eso lo asusta. ¿Cuáles son sus miedos? ¿Cómo podés ayudarlo?
Seguramente varias veces te despertaste sobresaltada a la noche. Estás transpirada y asustada, todo es muy confuso. Pasan unos segundos y, recién entonces, te das cuenta que se trató de una pesadilla. Sin embargo, muchas veces el susto perdura y es difícil volver a dormirse sin evitar recordar el mal momento. Una pesadilla es un sueño que produce angustia y temor.
Los bebés sufren este problema frecuentemente y esto puede afectarlos. Generalmente comienzan a darse a partir de los dos años y duran hasta que el chico cumple seis.
Para tu hijo, acostarse significa separarse de vos y esto puede lo asusta. Se despierta con la mirada perdida, llorando y totalmente transpirado. Pasan varios minutos hasta que puede superar el miedo, tranquilizarse y volver a dormir.
Las pesadillas son provocadas por la ansiedad y el estrés y generalmente ocurren durante la etapa de ensueño. La frecuencia varía según cada chico: algunos las tienen todo el tiempo mientras que otros nunca las sufrieron.
Durante el día tu hijo va a sentirse cansado y con miedo. Es necesario que lo apoyes y ayudes a superar este problema. A medida que crezca, va a poder hablar y explicarte realmente lo que le sucede.
Tu hijo necesita relajarse y vos podes ayudarlo. ¿Cómo?
A continuación te damos algunas sugerencias:
Habla con él: Hablar con él y explicarle que se trata de algo común que le sucede a todo el mundo.
Bañalo antes de ir a la cama: Esto lo mantiene relajado y es recomendado por los pediatras.
No lo despiertes: Puede asustarse si lo despertás, mejor quedate a su lado hasta que deje de llorar.
Ambiente: Debe sentirse seguro en su cuarto, nada debe asustarlo.
Dejá que se acostumbre a dormir sólo: No te acuestes con él ni permitas que se meta en tu cama. Es mejor que se acostumbre a dormir solo y supere sus miedos.
Leele un cuento: Antes de que se duerma podes leerle un cuento agradable con un final feliz, de este modo se va a ir a dormir pensando en esa historia.
Tranquilizalo: Explicale que vos estás cuidándolo y que nada va a sucederle a la noche.
Vos podés ayudarlo, no solamente siguiendo estos consejos, sino descubriendo la causa de sus pesadillas. De esta forma vas a poder ayudar, hablar con él y mantenerlo calmado.
¿Sabías que? Una pesadilla no es lo mismo que los “terror nocturno”, estos últimos son producto de la fiebre, falta de sueño y se dan en las primeras horas de la noche.