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----COMO ADMINISTRAR MEDICINA A SuS BEBES ---

Rituska

----COMO ADMINISTRAR MEDICINA A SuS BEBES ---

por Rituska en Bebés hace 5 años

Muchos padres primerizos (y también algunos con experiencia) no tienen
muy claro cómo administrar los medicamentos a sus bebés o niños
pequeños. El secreto está en estar convencidos de que el niño necesita
el medicamento. Un niño puede percibir cualquier duda que usted tenga,
lo cual hará que se resista a tomar el medicamento, sin importar lo
que usted haga. Su única solución es que crea firmemente que está
haciendo lo mejor. Tenga confianza y determinación. Si no está
convencida de que el pequeño necesita el medicamento, hable primero
con su médico, en lugar de tratar de administrárselo sin estar
totalmente segura.

Si su hijo detesta tomar medicamentos y su proveedor médico considera
que es fundamental que se lo administre, consulte a su médico o con su
farmacéutico. Pregunte por otros medicamentos, cuyo volumen sea menor,
que puedan ser ingeridos con menor frecuencia y que tengan un mejor
sabor. También puede ayudarle el probar con una forma diferente, ya
que algunos niños toleran más una tableta molida revuelta con la
comida que un jarabe con un gusto extraño

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4 respuestas
  • Usuario anónimo
    por Karla cervantes hace 2 años.

    La verdad yo le ponía el gotero casi hasta su garganta y me asustaba mucho pensaba que se ahogaba incluso hasta dejaba de darselas porque tenía miedo que se ahogara. Muchas gracias ya se como darle sus vitaminas a Constanza.

  • Usuario anónimo
    por Karly gonzales hace 2 años.

    Me va aserbir de mucho.

  • mother
    por mother hace 5 años.

    Muy interesante amiga,me has ayudado para darle las vitaminas a Mía sin tener que torturarla jajajja.Superbesote para ti

  • Rituska
    por Rituska hace 5 años.

    Sugerencias generales para que su niño trague el medicamento.

    Asegúrese de que su hijo esté de pie o sentado en un ángulo de 45
    grados al momento de tomar el medicamento. Esto reduce el riesgo de
    que se asfixie.
    Si el medicamento es líquido, déselo por un costado de la boca,
    cerca de la mitad de la lengua. Si el líquido va directamente al
    centro del paladar le provocará un reflejo de vómito. Ponga las
    tabletas en la parte posterior de la lengua.
    Cuando sea posible, disfrace el mal sabor de un medicamento. La
    mejor forma es mezclarlo con algunos de sus alimentos favoritos,
    como puré de manzana, yogur, budín, mantequilla de maní (en niños de
    2 años o más) o mermelada. Para los pequeños que se resisten más,
    pruebe con pedazos de algún caramelo blando, helado o jarabe de
    chocolate.
    Es posible que mezclar el medicamento con algún líquido, ya sea
    jugo, fórmula o leche no sea una buena idea, ya que una porción
    considerable del medicamento quedará adherida a la taza, el vaso o
    el biberón. Si decide darle el medicamento con un líquido, utilice
    una pequeña cantidad y asegúrese de que el niño lo ingiera por
    completo.
    Si va a usar una cuchara, elija una con medida, ya que es más
    precisa que una común y corriente. Mejor aún, utilice una cuchara
    plástica con marcas para dosificar medicamentos.
    Nunca se refiera al medicamento como si fuera un caramelo. Esto
    puede provocar una confusión potencialmente peligrosa. Simplemente
    dígale lo que es.
    Por ninguna razón permita que un niño que aún llegue a la
    adolescencia tome sus medicamentos sin supervisión.
    No negocie ni soborne, o de lo contrario tendrá que pagar cada vez
    un "precio" mayor. Además, al hacerlo le da a entender que tomar
    medicamentos es un actividad negociable lo cual no es así. Cuando
    llegue el momento, puede darle algo a elegir, por ejemplo, el
    recipiente del cual va a beber o la habitación donde lo va a tomar,
    pero nunca le dé a entender que existe otra opción a cambio de la
    cual se tome su medicamento.
    Si el niño no quiere tomarlo, no lo castigue. La mayoría de los
    medicamentos no tiene buen sabor y todos estamos programados para
    evitar los gustos amargos, que suelen ser venenosos cuando se
    encuentran en la naturaleza. Simplemente insista y siga adelante.
    Una vez cumplida la misión, no olvide darle un GRAN abrazo y las
    felicitaciones correspondientes por haber hecho un buen trabajo,
    ¡para ambos!

    Las siguientes son algunas estrategias y técnicas específicas, de
    acuerdo a la edad de su hijo.

    Bebés

    Sostenga a su hijo en un ángulo de 45 grados, con las manos hacia
    abajo y sosténgale la cabeza. Utilice una jeringa plástica, un
    cuentagotas o el chupón de un biberón y deje caer las gotas del
    medicamento en la parte posterior de la lengua cerca de los
    costados. Evite vaciar el cuentagotas en la parte interna de las
    mejillas, porque seguramente su bebé lo escupirá en cuanto pueda.
    Además evite vaciar el medicamento directamente en su garganta,
    porque el bebé podría ahogarse. Dele un poco de leche o jugo.

    Niños pequeños y en edad preescolar

    Usted puede reducir de muchas maneras el mal sabor de algunos
    medicamentos líquidos.

    Enfríe la medicina y después haga que su bebé chupe una paleta de
    helado o trocitos de hielo antes de que tome el medicamento. Luego,
    dele algún líquido frío que le guste para que pase el mal sabor. Las
    bajas temperaturas entumen las papilas gustativas.
    Mezcle el medicamento con algún alimento de sabor fuerte, por
    ejemplo, budín de chocolate o jugo en polvo. Asegúrese de que su
    hijo se coma toda la mezcla de alimento y medicamento. También puede
    diluir el medicamento en algún líquido de sabor fuerte como jugo de
    manzana, por ejemplo, siempre y cuando el niño se lo tome todo.
    Los niños entre 1 y 4 años son los que con mayor seguridad
    rechazarán una y otra vez el medicamento. Esto se debe a que los
    niños de esta edad tienen ideas muy claras respecto de lo que comen
    y beben y suelen ser muy cautelosos, incluso con aquellos alimentos
    que a nuestro juicio tienen un buen sabor. Una forma de disminuir
    una gran resistencia, es escuchar lo que su hijo tiene que decir
    respecto a la ingesta del medicamento antes de que intente
    administrárselo. Si se mantiene firme acerca de la importancia de
    tomar el medicamento mientras lo escucha, se sorprenderá de la
    cooperación que finalmente conseguirá de su hijo.

    Su último recurso será sujetar al niño y administrarle el
    medicamento, pero esto le dará una sensación de impotencia al niño.
    Es posible que escucharlo primero funcione mejor. Si hay otro adulto
    presente, uno de los dos puede abrazar al niño, sosteniendo sus
    brazos hacia abajo y manteniendo la cabeza en un ángulo de 45
    grados. El otro administra el medicamento tal como describimos antes
    para el caso de los bebés, es decir, con una jeringa plástica. Si
    usted está sola al momento de administrar el medicamento, puede
    enrollar al niño con una sábana o manta con los brazos hacia abajo
    (al igual que los bebés nativos norteamericanos) mientras lo
    sostiene en un ángulo de 45 grados y luego darle el medicamento con
    una jeringa plástica (vea la referencia mencionada más arriba).

    Enseguida, elogie a su hijo por haber tomado el medicamento, pero
    hágale saber que si la próxima vez se niega a tomarlo, usted tendrá
    que volver a sostenerlo. Hágalo elegir entre tomar el medicamento
    por sí solo o sujeto por alguien.

    Niños en edad escolar

    Los niños de esta edad pueden comprender por qué es necesario que
    tomen un medicamento y se sentirán más tranquilos al momento de
    hacerlo. Pueden incluso tomarlo por sí solos mientras un adulto los
    vigila. Si a su niño no le agrada la idea de tomar medicamentos,
    utilice un sistema de premiación con estrellitas y recompénselo por
    tomar una sola dosis o la del día. Si los líquidos con mal sabor y
    las tabletas masticables son el problema, vea si su hijo está listo
    para tragar píldoras.

    Los niños pueden aprender a tragar píldoras a los 5 años, aunque les
    será más fácil hacerlo cuando estén en primaria y tengan unos 7 u 8
    años. Para enseñarle, haga que su hijo trague una pequeña cantidad
    de algún alimento blando sin masticarlo. Poco a poco, intente darle
    alimentos pequeños más duros que se disuelvan rápidamente en la boca
    en caso de que se le atasquen, por ejemplo, chocolates M&M o
    pedacitos de hielo. Cuando sea hora de tomar el medicamento, intente
    darle píldoras pequeñas enteras o parta las grandes por la mitad o
    en cuatro

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