LONDRES/AFP -Los niños deben utilizar los teléfonos celulares sólo en caso de emergencia, recomienda una nueva investigación divulgada recién en Londres sobre los posibles efectos de esos aparatos en la salud.
Los padres no deben dar teléfonos móviles a niños menores de ocho años, afirmó el profesor William Stewart, al presentar las conclusiones del estudio del Organismo de Protección Radiológica de Gran Bretaña, que recomienda a los adultos que adopten una "actitud de cautela" con los teléfonos celulares.
"Es obvio que hay padres que quieren que sus hijos tengan teléfonos celulares por razones de seguridad, pero tenemos claro que deben tener mucho cuidado", declaró la ministra británica de Salud, Rosie Winterton.
Esta es la primera vez que la agencia británica da recomendaciones claras sobre los efectos potenciales en la salud de las ondas electromagnéticas que emiten los teléfonos celulares o que generan las torres de transmisión.
El director del organismo, Sir William Stewart, advirtió que su oficina había emitido recomendaciones similares hace cinco años, y que fueron totalmente ignoradas por el público. En ese lapso, el uso de móviles entre niños se ha duplicado, indica la investigación.
Según un estudio reciente, una cuarta parte de los niños británicos que asisten a la escuela primaria poseen un teléfono celular. Esta cifra se eleva a 90% entre los jóvenes de 11 a 16 años.
Recientemente, una empresa de telefonía celular británica empezó a vender celulares a niños de cuatro años. Desde hace algunos años, se mantiene la polémica sobre el riesgo potencial que representan para la salud los móviles o las torres de transmisión de la telefonía celular.
El debate resurgió a raíz de recientes informes, entre ellos algunos que sugieren que los celulares pueden afectar al cerebro o al sistema inmunológico, y aumentar el riesgo de enfermedades como Alzheimer, o cáncer.
En octubre pasado, el instituto sueco Karolinska publicó un estudio que señala que las personas que han usado celulares durante diez años o más corren un mayor riesgo de desarrollar un tumor benigno, llamado neuroma acústico, debido a su cercanía con el tejido cerebral.
Un informe financiado por la Unión Europea indicó en diciembre que las ondas que producen los móviles dañan las cadenas que transportan la información genética contenidas en el núcleo de las células humanas.
Sin embargo, los científicos responsables de esa investigación no probaron que los cambios producidos representen un riesgo para la salud, y admitieron que es necesario profundizar los estudios para determinar de manera precisa los efectos sobre la salud de los teléfonos celulares.
Se estima que alrededor de 1.500 millones de personas en todo el mundo utilizan la telefonía móvil.