En esta etapa el niño comienza a separar y agrupar los objetos según su forma y color.
Encuentra objetos, aunque estén escondidos debajo de varios elementos.
Imita en su juego distintas situaciones de la vida real (habla por teléfono, alimenta a sus muñecos, los peina, etc.).
Algunos juguetes que resultar muy atractivos para los niños en esta etapa son:
- Teléfonos de juguete.
- Juguetes para empujar o arrastrar.
- Libros de cuentos simples con imágenes grandes y coloridas
- Libros con ventanitas.
Nutrición: qué es conveniente ofrecerle cuando tiene sed?
Cuando un niño tiene sed, muchos padres le ofrecen a sus hijos diferentes tipos de bebidas: Gasificadas, jugos, pulpas, jugos concentrados, entre otros tantos productos que ofrece el mercado.
Para una alimentación más sana es importante tener en cuenta:
- Si un niño sano rechaza tomar agua pura, simplemente es porque no tiene sed.
- Cuando un niño tiene sed (y no solo ganas de tomar "algo") acepta el agua pura. Aunque los niños habituados a las bebidas azucaradas en un comienzo no sea de buen agrado, si se puede instalar el hábito de beber agua fresca.
- Los niños dicen que tomar agua no les gusta cuando tienen la opción de tomar otras bebidas dulces de elaboración industrial.
- Los niños conocen estas bebidas y las piden desde muy pequeños porque los adultos se las ofrecen o los inducen a tomarlas. También por imitación de su entorno familiar o por presión publicitaria y social.
- Estas bebidas suelen ser ricas en energía pero pobres en otros nutrientes esenciales.
- Los azúcares que contienen se consideran calorías vacías y desplazan la ingesta de alimentos con nutrientes de mejor calidad e imprescindibles para su crecimiento y desarrollo madurativo.
- Las bebidas dietéticas suelen tener azúcares en cantidades reducidas y mantienen el hábito de consumo de bebidas industriales.
- Los niños, sobre todo los más pequeños, tienen una predilección especial por las bebidas dulces pero ignoran los riesgos de su consumo excesivo. Los padres, los adultos e instituciones responsables que los cuidan deben estar informados sobre estos potenciales trastornos y regular su ingesta a no más de 120 ml por día (un vaso), siendo desaconsejable ofrecerlas a lactantes y menores de 1 año.
Esto es sólo una guía de consulta. Antes de incorporar un alimento a la dieta de tu bebé debés consultarlo con su pediatra de cabecera