Para todos son difíciles los cambios, tanto para la persona que cambia como para los nuevos compañeros que la recibem.
A esta edad, 8-10 años, es cuando los niños empiezan a hacer sus amigos, a entender el concepto de amistad y a relacionarse entre ellos creando lo que serán los grupos que les acompañarán a lo largo de su crecimiento.
A la vez es cuando se empiezan a formar las figuras de líder y antilider en los grupos donde los niños participan: escuela, deporte, actividades... Creo que es normal que en el primer momento la reacción ante la "nueva compañera" sea de prevención, poco a poco la irán conociendo y se irán abriendo a ella, primero uno, luego el otro... y acabará entrando perfectamente en el grupo :-)
Lo que es importante es que en casa ella reciba todo el apoyo necesario, que habléis, que vea que en vosotros tiene personas de confianza que la entienden y escuchan (demasiado a menudo falta esta comunicación), y que la vayáis animando a no encerrarse en ella misma.
Muchos ánimos y suerte que ya verás que sólo es cuestión de días!