Aquella mujer tan bella que hoy se tiñe el cabello para no mirar sus canas... Aquella... es mi madre... a la que el tiempo consume y le pone el nombre de dolores eternos... la piel le duele... le lastima el tiempo.
Aquella que mira a la ventana despidiendo a sus nietos... con sonrisas de niña enamorada, mujer de un sólo hombre, enseñando que la fidelidad es de dos y viene del alma, mujer de sabiduría, que no permite que caiga y me levanta y me sostiene mientras lo intento de nuevo, mujer que llora en mi hombro al sentirse abrumada, dolida o solitaria.
A ella hoy dedico mis letras, por dejarme vivir, crecer, por ser mi amiga mas íntima, por prestarme su pecho para envolverme en ella cuando quiero olvidarme del mundo y de mis pensamientos...mientras ella acaricia mi cabello diciendo “paciencia amor... paciencia”.
Dios bendice a las mujeres bellas... bellas del alma que dan su vida por la de un ser que tanto aman, un reconocimiento a mi madre en este día de la mujer, ahora me toca a mi mamá acariciar tus manos cansadas de tanto dar... te amo mamá .